ATENCIÓN PSICOLÓGICA

En Sistema atendemos las necesidades de las personas, familias o parejas que nos consultan y les ofrecemos el tratamiento que mejor se ajusta a sus necesidades. La atención psicológica está orientada a dotar y promover los recursos individuales, familiares o conyugales como un elemento activo del propio cambio. La duración y frecuencia del tratamiento es variable en función de las características de cada caso, promoviendo procesos terapéuticos breves y flexibles.

Psicoterapia Individual

La terapia individual se orienta a atender las dificultades que pueden surgir a lo largo del ciclo vital, como pueden ser problemas de relación, de autoestima, de habilidades sociales, conflictos laborales, duelos, ruptura de pareja, emancipación de los hijos, alteraciones sexuales, etc. Es decir, todos aquellos acontecimientos que requieren un proceso de adaptación y que pueden ser vividos con tristeza, inquietud, miedos, rabia, aislamiento, incertidumbre... generando en ocasiones desequilibrio emocional.

Asimismo, en Sistema ofrecemos atención psicológica especializada para aquellos casos en los que las dificultades se enmarcan en un cuadro clínico, principalmente trastornos del estado de ánimo (depresión, distimia, trastorno bipolar), trastornos de ansiedad (trastorno obsesivo-compulsivo, estrés post-traumático, ansiedad generalizada y fobias) y trastornos somatomorfos (hipocondría, somatización...).

Psicología de la Salud

El equipo de Sistema tiene una larga trayectoria en investigación, docencia e intervención psicológica en problemas de salud. En concreto, los relacionados con la fertilidad, el Síndrome de Fatiga Crónica y con el dolor crónico, principalmente con la Fibromialgia.

La imposibilidad de alcanzar el deseo de ser padres, así como los tratamientos de reproducción asistida, pueden suponer un desgaste emocional tanto a nivel individual como de pareja que requiera atención especializada.

La adaptación a enfermedades como el Síndrome de Fatiga Crónica y la Fibromialgia supone un reto para cualquier paciente. Es un proceso en el que se ven afectadas muchas áreas de la vida, ya que tiene un enorme impacto a nivel familiar-conyugal, social, laboral y, sobre todo, personal. En ocasiones este proceso de adaptación conlleva la aparición de malestar o síntomas psicológicos, como ansiedad y depresión. Por ello, los especialistas recomiendan el tratamiento interdisciplinar que incluya acompañamiento psicológico.

Terapia de pareja

En el proceso de creación y consolidación de una relación de pareja pueden surgir diversas problemáticas de tipo relacional, que pueden ir asociadas a la presencia de malestar o síntomas psicológicos y/o físicos. Algunas de estas dificultades están relacionadas con la adaptación a determinados momentos del ciclo vital que son comunes para la mayoría de parejas, como pueden ser el inicio de la convivencia, el nacimiento, crianza y emancipación de los hijos, el cuidado de los progenitores, el envejecimiento, la jubilación, etc. Estos momentos del ciclo vital pueden suponer una crisis en la medida que requieren adecuar la relación a dicho momento.

Por otro lado, las dificultades en la pareja también pueden ir asociadas a otras situaciones particulares, tales como los celos, infidelidad, problemas sexuales, de comunicación (falta de acuerdos, discusiones frecuentes), relación con las familias de origen o dudas sobre la elección de la pareja, entre otras.

Terapia familiar

La terapia familiar aborda aquellas situaciones que pueden desestabilizar el equilibrio de la familia, generando malestar en todos o en algunos de sus miembros. Por ello, en el espacio de terapia tienen cabida todos los familiares que participen directa o indirectamente en el problema (padres, hijos, abuelos e, incluso en algunas ocasiones, otros miembros de la familia extensa).

Las problemáticas en las dinámicas familiares son muy variadas, incluyendo dificultades relativas a la función parental (establecimiento de límites, consenso entre los padres, etc.), a la presencia de problemas físicos o psicológicos en algún miembro de la familia, a la vivencia de acontecimientos estresantes (pérdida del empleo, muertes o accidentes, etc.), entre otros.